El día después de mañana, en Argentina las cosas poco cambiaran para bien, en lo que a la mayoría se refiere.
El clamor generalizado de hace 4 años reclamando que los que se llevaron el estado como patrimonio vayan presos, fue cajoneado y de los espasmos de justicia se termino casi pidiendo disculpas a los ladrones. En Argentina solo el 3 % de los corruptos llegan a juicio y el candidato opositor se convirtió en un ferviente defensor de ese 3 %, Y su foto mas representativa es la que lo muestra sonriente con los gordos mas famosos, lo que lleva a imaginar un escenario de impunidad total, para los que hicieron la revolución desde la puerta de sus mansiones.
La lentitud judicial fue el elixir de Frankestein. Renació.
Hace 7 años querían todo, hoy quieren mas.
Hasta se animan a "luchar" contra la corrupción...de los otros.
Se horrorizan de lo que ven en otros pueblos, que cometieron el error de no imitarlos.No es descabellado pensar que Jose Lopez, Cristobal, Boudou o Milagro se conviertan en embajadores culturales.
El día después de mañana Dady Brieva, Perez Esquivel, Zafaroni, Ramos Padilla, entre otros, se sentirán realizados con su CONADEP del periodismo. La historia cuenta que se opusieron fervientemente a la CONADEP que quería meter las narices en las ejecuciones de la Triple A.
El día después de mañana se seguirá consumando la obra maestra de los mega millonarios que tanto amor tienen por los pobres. Lo que les cuesta un desayuno a ellos, los mantiene sonrientes a los otros por un mes y aparte, no los cuentan para no estigmatizarlos.Como no amarlos.
El día después de mañana millones de argentinos madrugaran a trabajar, estudiar, buscar la changa y seguir adelante. Seguramente en algunos ámbitos políticos representantes electos optaran por ponerse al lado del pueblo al que en este momento le lloran su voto, Enterados de que poseemos la clase política mas cara del continente, que nadie va preso si se enriquece a costa de todos,Enterados que los jardineros exitosos ya tienen la bordeadora lista, ese pueblo seguirá apostando a la esperanza de un mañana mejor en el que el sacrificio, la honestidad y la justicia sean valores inherentes a la democracia porque alguna vez ese pueblo aplaudió por millones a un hombre que dijo refiendose a nosotros. "Vamos a vivir en libertad. De eso, no quepa duda. Como tampoco debe caber duda de que esa libertad va a servir para construir, para crear, para producir, para trabajar, para reclamar Justicia –toda la justicia,". Amen.


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