y estarán,
los duendes risueños de tus nietos.
La mirada exigente y dulce del Tomi,
las muecas de Guilli.
las carcajadas de Tizi.
El camino de tu consagración, se perfuma de ternura, y de amor.
revolotearan los recuerdos de un hombre con un bolso al hombro,
y una atadito de maderas, para construir un nido.
El olor del horno, donde se dora el milagro, de multiplicar los panes.
Estarán aquellos shotis, de esa cercana infancia, que reverdece el jasmines.
Estarán Mariana con su pelo rizado, jugando en cardones, persiguiendo bichitos.
Desde un patín inquieto, te sonreirá la Romi, y embadurnada en harina, te ofrendara un diploma.
Como una niña, la Sofi te hará una sonrisa, arrabalera y con tacos. Como una niña.
Yo estaré frotando los sueños de todos, porque los siento míos.
Estaremos todos, porque eso somos.
T. A.

Comentarios
Publicar un comentario