"EL SAPO CORIA"..SANTIAGUEÑO SOY SEÑORES

Yacireta, 1986.

Coria es un santiagueño de pura cepa, tanto que se esfuerza en no perder la tonada que los distingue. Lleva mas de 25 años trabajando para la empresa Impreguillo. Participó en la construcción del Chocon, Salto Grande, Alicura, Piedra del Aguila, Casa de piedra. Es de los pocos trabajadores que si bien tiene una gran antigüedad, no tiene cargos de dirección, su oficio es el de Albañil especializado.
Es petiso y panzon y sus grandes ojos motivaron su de "Sapo" que sea su identidad en obra.
Su irreverencia es irritante para los que la conducen obra y pretenden que todo se haga en el momento, no importa como.
Los italianos de Impreguillo manejan administración de la obra y los  franceses la dirección de obra, por lo que los "peludos - nombre con el que se identifica despectivamente a los trabajadores de la obra- tenemos mas contacto con los franceses que con italianos.
Con total desparpajo Coria manda a la mierda al mas pintado, no importaba el rango.
El ingeniero Leconte es el que maneja el sector donde Coria trabaja.
Con indisimulable enojo increpa a Coria.. "Corea, Corea, muy pocu haber hecho hoy"..
Coria le pregunta: ¿Ustedes tuvieron guerras?
"Dos guerras tener nosotru".
Entonces usted debe saber que ninguna batalla se gana con un soldado".
El francés sabe a que se refiere Coria y sube a su camioneta con un portazo.
Coria trabaja solo con Mamani, su ayudante salteño que lo acompaña de años y que es su mas fiel compañero- nadie imagina a Coria sin Mamaní-
Casi siempre están haciendo trabajos que otros no pueden hacer, años de experiencia hacen de estos amigos una pareja que si por algo se destaca es por su eficacia
En la zona de obra el agua esta amenos de 2 metros de profundidad por lo que hacer una cámara séptica es casi imposible. Coria lo hará.Amontonados en un pozo de menos de 3 metros cuadrados se turnan para sacar el agua con una lata mientras el otro levanta las paredes. Deberán construirla en el dia pues de no hacerlo, el próximo amaneces la cámara habrá desaparecido bajo el barro. Terminan las paredes  y con nylon aseguran la posible inundación. Al otro día deben revocarla y dejarla lista para su uso.
Uno exprime el agua mientras el otro revoca, a eso de las 4 de la tarde, el francés ya vino 6 veces a ver si se termino el trabajo. Coria tiene 57 años y es muy eficaz pero no es Mandrake así es que cuando por enésima vez el francés le pregunta si ya estaba terminado  Coria sale de la cámara, lo mira fijo al francés y le pregunta: ¿Usted conoce el pomelo?.
Leconte siente que otra vez Coria le va a tomar el pelo, pero es inteligente y prefiere que la relación tienda a mejorar porque lo necesita, entonces le dice:¿pomelu?.
Si el pomelo..
Ahh usted hablar de citrus, pomelu, si yo conocer pomelu.
Bueno así me tiene las bolas usted"
El frances debe alejarse otra vez sintiendo que de ser posible lo despediría en el acto a ese gordo panzon que no sabe de respeto. Pero Coria no es irrespetuoso, es una bella persona que lleva alforjas de su memoria cargadas de mil historias vividas en medio de la desproteccion , donde los trabajadores aportan todos los días al barril sin fondo de "La argentina potencia"..
Coria me cuenta que en la construcción del Chocon no solo luchaban contra el frió que cala hasta los huesos, también debían enfrentar a los vientos que en una noche podían todo el material de obra y convertirlo en nubes polvo, de ese esfuerzo Coria tiene secuelas que la vista que cada día lo afectan mas.
Cuando en el Chocon la explotación se hizo insoportable se organizó la huelga y entonces tuvieron que enfrentar al peor enemigo. Los militares argentinos, que como decia Borges, son mas peligros  para sus propios compatriotas que para el enemigo externo.
Coria  tiene razon. Jose Maria Borrero en su Libro La Patagonia Trágica  escribe: "En las proximidades del rio Santa Cruz y explotando una estancia de su propiedad, que para mayor sarcasmo se denomina: "El tehuelche" vive un ingles viejo ya que se llama "Mister Bond".
Cuenta en ocasiones con orgullo y siempre como chiste especial que el personalmente fue cazador de indios y que por méritos propios ascendió a capitán de una una cuadrilla de cazadores.
Al principio le pagaban a el y a sus compañeros de faena una libra esterlina por cada par de orejas de indio que entregaban. Como entre los cazadores habia algunos demasiados blandos de corazon , que a veces se conformaban con cortarles las orejas a sus victimas sin matarlas, y como los patrones se apercibieron de la trampa, por haber visto algunos indios desorejados , se cambio el sistema y desde entonces la libra esterlina sino a cambio de  la cabeza, los testículos, los senos o algún otro órgano vital  de eso que constituía "La gran caza de la patagonia".
¿Que se le podía exigir a ese hombre que a sus 57  años esperaba su jubilación para retirarse a pasa r los pocos años que le quedaban junto a su familia.
ELECCIONES
Leconte y Coria terminarían conociéndose mas y el francés lo respetaría a partir de su trayectoria, no obstante  el humor ácido e hiriente de Coria no se modificaría para nada.
En las elecciones de Comisión interna de la UOCRA  en las que la cúpula nacional le dio apoyo a su lista, con algunos matones enviados de Buenos Aires que no hacían ningún esfuerzo en disimular los "fierros" que les levantaban la camisa, nos presentamos en una alianza de compañeros comunistas, troskisdtas y peronistas independientes .
La mayoría de nosotros había estado en las zona de obra desde la construcción de las obras civiles , por lo tanto había una muy buena relación con la mayoría de "los peludos", esto no es poco en un ambiente tan especial como el de la construcción, uno de los gremios mas violentos donde los votos se pelean pero de verdad.
Son famosos los enfrentamientos "democráticos" donde las elecciones se hacen al revés, o sea, las cúpulas eligen a sus candidatos y luego se llenan las actas.
Pero estábamos en Yacireta y teníamos una ventaja, ningún integrante de nuestra lista se destacaba por frió, muy por el contrario ya eramos conocidos por haber estado en las tomas de obra que habían significado que los "gringos" durmieran en las oficinas e hicieran cola en el comedor con  nosotros . "En Yacireta flamea el trapo rojo", clamaban los terratenientes correntinos.
En mi caso tenia como antecedente inmediato haber sido delegado del sector Carpintería de obra y formar parte del grupo  de 6 compañeros que habíamos ayunado durante 19 días frente al congreso nacional en pos de conseguir que se nos respeten las 44 horas de trabajo semanal.
Con mas del 60 % de los votos ganamos las elecciones y en forma inmediata implementamos por primera vez en la obra la actividad gremial en doble turno. Hasta entonces los peludos trabajaban 24 horas, mientras los gremialistas lo hacían solo de día. así es que los mayores abusos se cometían en la noche.
SAPO CORIA Y LA MEMORIA.
Recorriendo la obra me encontraría una tarde con este santiagueño que para mi significaba una gran incógnita pues nuestro trato era solo de  compartir algún trabajo y la lucha . Empezamos a hablar de diferentes temas hasta que logro llevarlo a lo que me interesaba: ¿como hacia para trasmitir humor en  forma constante ahí donde si algo falta es motivos para reír?.
"Mira Eduardo, gracias a las filosofías que fui mamando durante mi vida, un día comprobé que el mundo era un gran  teatro, la vida una obra y yo el actor de esa obra que representaría durante mi existencia y por lo tanto, me dije a mi mismo,"Nada ni nadie me va a quitar las alegría, la libertad de reírme y sacarle la lengua a la estupidez que algunos llaman "madurez".
Escucho las palabras, filosofía, teatro, actor y me quedo silenciosamente sorprendido, dejo que el silencio invite a Coria a  continuar.
 Eduardo, este es un país demasiado rico, tan rico que puede darse el lujo de existir despreciando una gran parte de su propio  territorio. A la patagonia solo se le da bola para sacarle sus riquezas y enajenarla, si hasta parece que la falta de desarrollo de esa zona fuera a propósito para poder negociarla tranquilos.
A los norteños para lo único que nos tienen en cuenta es para explotarnos, sino fíjate en los que cosechan papas, caña de azúcar, algodón, uva, manzana, etc., todos son norteños y mejor si son "bolitas", porque a esos pobres si que los explotan y encima los despiden con un: "bolita de mierda", Yo tengo alergias, conjuntivitis y problemas en los huesos por los fríos que me chupé  y creo que la saque barata, otros no tuvieron tanta suerte, vos sabes que en este pais para los gobiernos militares, ser trabajador te convierte en sospechoso.
Por eso Eduardo, yo te felicito por tu entusiasmo y por tus ganas de cambiar las cosas, espero que por lo menos tus principios no cambien, pero tené en cuenta que vas a participar en uno de los ambientes mas puercos de la realidad, te lo digo yo, que he visto demasiada mierda y si bien no me he rendido, me sostengo con afecto de mis hijos, de mi compañera y de los muchos amigos que fui haciendo en este largo vuelo. Los dirigentes que elegimos, hace mucho que son prósperos empresarios.
Quiero que Coria siga hablando pues me quedé sin palabras. Habló de sus hijos y de de su compañera y sus ojos se humedecieron. Una suave brisa del Parana nos sopla la cara , mientras miles de hombres con cascos y arneses se mueven en todas las direcciones. Coria se da un respiro y yo pienso que cada uno de esos hombres son igual que Coria, una hermosa historia que transita por nuestra tierra pero no tiene paginas.
SANTIAGO QUERIDO.
Mas relajado, Coria me lleva a su Santiago querido y continua: "Los santiagueños no somos vagos, todo lo contrario, en Santiago funcionó el primer ingenio azucarero del norte, pero también llegó La Forestal y taló todos los bosques subtropicales para llevarse el tanino y la madera, después solo quedó hambre y desolación por eso hoy encontramos santiagueños por todos lados, nos vimos obligados a rodar tierras buscando algún porvenir. Para los que nos saquearon y para sus cómplices  fue mucho mas fácil llamarnos vagos que reconocer que nos habían robado, a eso agrégale que llevamos el mote de "cabesitas negras" pegado a nuestra existencia y  ya esta completo el cocktail.
Seguramente la mujer que nos llamó  Cabesitas negras lo habrá hecho como una reivindicación, pero hoy cabecita negra y negro de mierda es lo mismo.
Miro las manos de Coria y me parece ver su historia; lleva callos de todos sus tiempos, su figura es la de un trabajador de la construcción y no podría disimularla ni siquiera con traje blanco. 

Pagina 130 Golondrinas sin cielo..Eduardo Chavarria
Ediciones  COPEGRAF.
Año 2003











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