Esta actitud le ha valido que en reiteradas oportunidades sus solicitudes, actitudes y discurso sean censurados por la mayoría de consejeros oficialistas del MUT, habiendo recibido incluso amenazas de sanciones, y también discriminaciones en su condición de opositora. Ha realizado pedidos de informes sobre el cuerpo docente, la Fundación y la Obra Social de la UNLaR, siendo todos rechazados bajo los más extraños pretextos (derecho a la privacidad, información reservada y otros argumentos). También ha sido la primera representante en filmar y grabar las sesiones de Concejo y las Comisiones, incluso publicar fotos, audios y videos en tiempo real y a través de redes sociales, y por esto fue censurada por el propio decano Riboldi, quien a partir de estos hechos ordenó que se filmaran todas las sesiones por parte del Instituto de Producción Audiovisual.
En la última sesión del Concejo Directivo, la consejera se opuso a la renovación de 400 (cuatrocientas) designaciones a docentes sin que hayan pasado por el mecanismo del Concursos Públicos y Abiertos –como indica la Ley de Educación Superior-, sin pliegos de evaluación de su desempeño, y sin siquiera poder ver los expedientes. Cuando el oficialismo votó afirmativamente, Rodríguez Ventura los comparó con el régimen “tellista” (por el ex rector Enrique Tello Roldán, que gobernó la UNLaR por dos décadas, y a quien esta misma estudiante colaboró a derrocar en 2013). Inmediatamente y de forma airada –y premeditada- el consejero docente Alejandro Carrizo Vera en complicidad con sus colegas Juan Chade y Horacio Duret (suplente) procedieron a pedir una moción de privilegio y exigir se vote una moción de agravio, la cual fue aprobada por mayoría absoluta.
Consultada al respecto, Rodríguez Ventura resaltó que “han pasado 40 años del comienzo de la última dictadura militar en Argentina, y particularmente en La Rioja hace apenas 3 años que salimos de la tiranía de Tello Roldán, y parece que nada cambia y nadie aprende nada. Siguen los atropellos a los que piensan y actúan diferente, la soberbia de quienes se creen con poder eterno y amparados por la impunidad oficialista, y sobre todo la incoherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Ellos hablan de legalidad y violan las leyes que rigen la universidad, hablan de legitimidad y no quieren rendir concursos por miedo a perder sus cargos y privilegios, hablan de la intolerancia del tellismo y se escandalizan ante las críticas, reaccionando como si fueran Carmelitas Descalzas, y hablan de participación y jamás te envíen un orden del día a tiempo, no quieren que informe por redes sociales a mis compañeros, y tiemblan si entra una comisión estudiantil a hacer un reclamo o sugerencia”.
Finalmente Rodríguez Ventura informó que de continuar estas actitudes, recurrirá a instancias superiores, no descartando ni las vías administrativas ni las judiciales para hacer respetar las normas y su rol como representante estudiantil.-
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